miércoles, 2 de enero de 2013

Las energías alternativas podrían cubrir casi toda la demanda de energía eléctrica

Las energías alternativas podrían cubrir casi toda la demanda de energía eléctrica:
Según un estudio las energías renovables pueden proporcionar el 99,9% de la energía para 2030 a un costo comparable al actual.
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Unos investigadores de la Universidad de Delaware sostienen en un estudio que una buena combinación de energía eólica, solar y sistemas de almacenamiento basados en baterías y pilas de combustible podría satisfacer la demanda de energía eléctrica y, a la vez, mantener el precio bajo. Según Willett Kempton esto contradice la idea tan extendida de que las fuentes de energía renovables son caras y no fiables. “La clave es tener una buena combinación de fuentes de energía y de sistemas para almacenarla y calcular el coste correctamente”, añade.

Los autores del estudio desarrollaron un modelo computacional con el que evaluaron 28.000 millones de combinaciones de fuentes de energía renovables y mecanismos de almacenamiento y las compararon con el registro histórico de demanda. Además tuvieron en cuenta el sistema de distribución de electricidad PJM que interconecta entre sí a 13 estados de los EEUU y que supone un quinto de todo el sistema de ese país.

A diferencia de otros estudios, se centraron en la minimización de costes, en lugar de en ajustar la generación a la demanda.

Los investigadores encontraron que en ciertos momentos generar más energía que la que era consumida era más barato que tratar de almacenar toda esa energía para su posterior consumo cuando la demanda subía. El problema es que el almacenamiento de electricidad es caro, independientemente de si se usan baterías o tanques de hidrógeno y pilas de combustible.

Uno de los resultados obtenidos en el estudio es que un gran sistema eléctrico de distribución puede funcionar enteramente con fuentes de energía renovables.

Usando hidrógeno como sistema de almacenamiento se puede cubrir la demanda para un sistema de distribución de 72 GW de potencia durante un 99,9% del tiempo si se construyen 17 GW de potencia solar instalada, 69 GW de eólica de alta mar y 115 de eólica en tierra firme.

Para hacernos una idea, 1 GW de potencia instalada es equivalente a la potencia suministrada por 200 aerogeneradores o a la de 250.000 tejados cubiertos por paneles solares. Obviamente no siempre producen el máximo de potencia porque las condiciones meteorológicas cambian, puede haber nubes o no soplar el viento. Por esta razón, para garantizar esos 72 GW se necesiten 17+69+115 GW instalados.

La fiabilidad de un sistema de este tipo está basada en la expansión geográfica sobre una gran área de los sistemas de generación (puede no soplar el viento en un sitio, pero sí en otro), en el uso de diversos sistemas de generación (puede no hacer sol pero el viento puede soplar) y en el empleo de sistemas de almacenamiento. El porcentaje residual de demanda puede cubrirse con combustibles fósiles.

En los momentos en los que se produce más energía que la demandada el estudio propone que en un principio se almacene y después se use este exceso para calentar las casas y oficinas en lugar de usar gas natural.

En el estudio se estima el costo de todo el sistema sin tener en cuenta subvenciones gubernamentales y compara el costo de la generación de electricidad mediante combustibles fósiles que se usa hoy en día. En este último caso se tiene en cuenta también la externalización de costos, como el causado por la contaminación sobre la salud humana. El costo proyectado en 2030 para la instalación de energía solar y eólica se estima en la mitad del actual.

Los autores mencionan además que un 90% de energía renovable para 2030 alcanzaría el objetivo de una reducción de entre un 80 a un 90% de las emisiones de dióxido de carbono en el sistema de producción de electricidad.

El estudio es, sin duda interesante, y una esperanza para aquellos que creen que todavía estamos a tiempo de salvar el planeta. Entre los huecos que no considera está el asunto del transporte en automóvil, pues si se sigue haciendo basándose en gasolina o gasóleo, se siguen emitiendo gases de efecto invernadero. Afortunadamente el tren, el tranvía o incluso el troleobús pueden funcionar con electricidad y quizás, para 2030, también los automóviles.
Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=3989
Fuentes y referencias:

Nota de prensa.

Artículo original.

Foto: Lisa Tossey, Jonathan Lilley y cortesía Cory Budischak.

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