martes, 15 de mayo de 2012

8 paisajes helados que cuesta creer que existen

8 paisajes helados que cuesta creer que existen:
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Si… ya, que me van a acusar que estoy abusando de los títulos aparatosos Sonrisa. Pero cuando selecciono éstos lugares y fotos, no se me viene otra reflexión que pensar “si no fuera porque un fotógrafo me garantiza de que son reales, creería que son un montaje hecho en Photoshop. Un glaciar en Chile con colores y tonos que parecen pintados; un lago con iceberg que se ven como esculturas o un glaciar que parece un mar congelado, en Islandia; planicies heladas en Noruega, una isla gigante y helada en el Ártico, o un glaciar que construye un dique natural y al tiempo se desmorona, en Argentina. Son algunos paisajes helados dispersos por todo el planeta, en su mayoría remotos y hasta esquivos para acceder, pero cualquiera de ellos creo, justifican el título del post:

1. Un mar “congelado” (lengua del glaciar Svínafellsjökull)

Si tuviera que definir la lengua glaciar Svínafellsjökull (parte del glaciar Vatnajökull), diría que tiene el aspecto de un mar congelado. A veces, está cubierto de cenizas volcánicas, pero con suerte, lo encontraremos en su versión más usual, cuando el hielo ¿celeste? y la nieve lo hacen parecer un mar revuelto posando para la foto:

Sela Yair

batinherain

Floheinstein

Sela Yair

Imagen Sela Yair

2. Un glaciar que parece una obra de arte, Chile

El Glaciar Grey, en el Parque Nacional Torres del Paine, en Chile, parece combinar sus matices y tonalidades con el cielo, las nubes, la puesta de sol y los cristales de hielo, para plasmar en el paisaje una verdadera obra de arte. El resultado es un paisaje de ensueño, una sinfonía de color, en celeste y turquesa, un espectáculo visual que se modifica a cada momento:

Jorg Haas

Dietmar Temps

Imagen JorgHaas

Cesargp

Cesargp

Michael Groove
Ver también 8 paisajes de Chile que parecen de otro planeta


3. Un lago lleno de icebergs esculturales (lago Jokulsarlon)

Es el mayor lago glaciar de Islandia, y se encuentra al sur del glaciar Vatnajökull. Sin duda, la estrella del lago son sus icebergs, que se desprenden del glaciar Breioamerkurjökull, en una de las zonas más accesibles del mundo para observarlos:

Chris

Sara Yeomans

Matt Riggott / Lago Jokulsarlon

Damien Firmenich

Shadowgate

Sara Yeomans

David Barrena

4. El Ojo Azul de Siberia.

Al sur de Siberia se encuentra el llamado “ojo azul”, el Lago Baikal, un gigantesco reservorio que además de ser el más profundo del mundo contiene el 20% de las reservas de agua dulce del planeta. Rodeado por montañas, sus aguas son extraordinariamente transparentes, y su belleza cuando está congelado no se resigna: entre enero y mayo su superficie se vuelve una capa de hielo acristalada.
Sin estar congelado se ve así:

Vera & Jean-Christophe
Y helado:

Rizhao.China

Vladislav Bezrukov

Vladislav Bezrukov

5. Las mesestas heladas de Noruega.

Noruega  no es sólo una colección de magníficos fiordos y costas accidentadas en cuanto a paisajes. Hacia el norte, se extienden las Tierras Altas de Finnmark, o las también conocidas como meseta noruega (Finnmarkvidda). Las mesetas Finnmarkvidda  con los territorios más helados de Noruega.

Sami Keinanen

Imagen martin vmorris

Imagen vmorris

Imagen haninord

Dan Nordal

Imagen vmorris

Imagen Martin Vmorris

6. Una batalla entre el fuego y el hielo (Islandia)

Islandia ofrece contrastes naturales únicos, como la eterna lucha entre el fuego y el hielo, en zonas como Fimmvorduhals. En una zona de glaciares y una de las rutas a pie más populares del país, se abren fisuras de las que brota lava convirtiendo la nieve en vapor. Difícil ver algo igual:
Fimmvorduhals
Imagen

Ulrich Latzenhofer

Ulrich Latzenhofer

7. Una gigantesca isla desolada y helada

Aún en una de las islas más grandes del mundo, más despoblada, desolada, y más inexplorada, hay lugar para el turismo. Incluso, no faltan Parques nacionales, incluyendo al más antiguo del planeta al norte del círculo polar Ártico. La isla de Bafffin se parece a un mundo perdido y helado, y sin embargo, como en cada rincón del planeta la vida, aunque a veces escondida, está presente:

Darien Graham Smith

NASA ICE

Doc Searls

ascappatura

Doc Searls

8. El glaciar que no para de crecer (Glaciar Perito Moreno, Argentina)

Es uno de los espectáculos de la naturaleza más hermosos: cada un número impredecible de años, el único glaciar del mundo que crece, el Perito Moreno, forma un dique natural que sucumbe ante la presión del agua y se desmorona. Está situado en la provincia de Santa Cruz, en la Patagonia Argentina.

Marina & Enrique

Marina & Enrique

elisa azzali

Luis Argerich

elisa azzali

nomad_sw18

pululante

Yann

pululante
Ver también 8 paisajes de Argentina que parecen de otro planeta.

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miércoles, 9 de mayo de 2012

8 islas insignificantes pero inmensamente bellas

8 islas insignificantes pero inmensamente bellas:
En lagos, en cráteres, en el mar. Una isla en medio de un paraíso de montaña en Eslovenia, un mini paraíso rodeado de aguas turquesa en Maldivas, un islote que emerge en un cráter, un pequeño paraje idílico en Seychelles…un islote rocoso que parece una catedral en Chile. Son algunos de los integrantes de nuestro listado de islas minúsculas, insignificantes, pero tan hermosas como para hacerse un viaje hasta ellas.

1. Isla Ko tapu (Tailandia)

Aunque para muchos no pasa de un islote, “isla uña” es todo un ícono de de la bahía de Phang Nga. Ko Tapu exhibe con honor sus veinte caprichosos metros de altura y es una gran atracción turística de la zona, en Tailandia.

Imagen Joan Campderrós

Imagen Dave Bezaire & Susi Havens-Bezaire

 Alberto Abougamen Stephens

Vyacheslav

2. Isla de Bled (Eslovenia)

La isla que es parte del pueblo de Bled, en Eslovenia, está en el centro de un lago glacial con costas cubiertas de bosques, y es extremadamente fotogénica.

James Southorn

James Southorn

29cm

3. Islas diminutas en Maldivas

En Maldivas, hay muchas islas perdidas que parecen de fantasía. Una de ellas es la isla Mirihi, en el Atolón Alif Dhaal. Está intervenida por un emprendimiento turístico que aún, no le resta belleza:

Imagen KAZ2.0

Ahmed Amir

KAZ2.0

KAZ2.0

4. Las islas del lago del cráter, en Estados Unidos

La belleza del Lago del cráter es innegable, aunque no es adecuado afirmar que no sea transitoria: el lecho del lago conserva actividad hidrotermal, un indicio de que el monte Mazama (el nombre de la elevación) puede entrar en erupción en algún momento imposible de preveer. Mientras tanto, una idílica isla permanece impasible rodeada de belleza:

Andrew Smith

Alaskan Dude

Art Bromage

5. Un islote idílico en Seychelles.

Parece un rincón idílico perdido. Es apenas un promontorio rocoso que emerge sobre el mar turquesa en Seychelles. Pero concentra toda la belleza de las islas en pocos metros.

wlh.travel

tiarescott

6. Un trío de islas de ensueño, en Indonesia

Las islas Gili están en Indonesia, y conforman un archipiélago muy particular: como tres manchas, se internan en el mar turquesa en un entorno paradisíaco. Siendo más apartadas, son por defecto el destino predilecto de quienes buscan mayor tranquilidad y la sensación de encontrarse en islas remotas. (Ver más)

M Larson

yeowatzup

Martin Garrido

7. La Catedral de Mármol, Chile

En el lago General Carrera, en Chile, la erosión del agua modeló una formación rocosa de un modo curioso, dejando una enorme estructura  en forma de islas e islotes conocidas como la Catedral de Mármol.

Imagen betoscopio
+
Imagen Felipe Cancino

Imagen Felipe Cancino

8. La isla del faro Les Éclaireurs

Se encuentra cerca de Ushuaia, el lugar donde dicen, empieza o acaba el mundo. Se conoce como faro Les Éclaireurs, en un islote en el canal del Beagle y frente a la bahía de la ciudad, en Tierra del Fuego, Argentina. Es todo un ícono de la región, y erróneamente, llamado el faro del fin del mundo, cuando en realidad el faro con ese nombre está en la isla de los Estados. Sin embargo, la atmósfera y la sensación del lugar, lo vuelven un lugar casi mítico.

Ramón

Brian Gratwicke
En el entorno:

Ramón

Marcos Prack


domingo, 6 de mayo de 2012

Michio Kaku: ¿para qué sirve la ciencia básica?

Michio Kaku: ¿para qué sirve la ciencia básica?:


Michio Kaku, uno de los padres de la Teoría de Cuerdas, nos enseña la relación entre la investigación en ciencia básica y su repercusión en la sociedad.

Kaku es un físico teórico estadounidense, especialista muy destacado de la String Field Theory, una rama de la Teoría de Cuerdas, y además es futurólogo, divulgador científico, y es autor de varios best-seller: La energía nuclear (1986), Visiones (1998), Hiperespacio (2001), El universo de Einstein (2005), Universos paralelos (2008) o Física del Futuro (2011).

Vía | Amazings

viernes, 4 de mayo de 2012

Crisis y nuevos paradigmas mentales

Crisis y nuevos paradigmas mentales:
Las crisis son tremendas ocasiones de sufrimiento humano. Las peores crisis han sido siempre las guerras y revoluciones. El ser humano puede aprender a cambiar sin destruir, pero hasta ahora no lo ha hecho.
Para sobrevivir en el mundo, en un mundo de energía disponible siempre escasa y demasiados competidores por la misma, los seres humanos aprenden una serie de estrategias, que se compendian en enseñanzas regladas, desde las normas de ortografía a las cuatro reglas aritméticas al modelo estándar de la física teórica.
Aprender es trabajoso. Exige repetición para cerrar los circuitos de memoria y un esfuerzo contra la evidencia de los sentidos. Una vez aprendido algo es muy difícil aprender lo contrario, pues los circuitos neuronales, una vez conectados no pueden desconectarse, aunque si añadir cualquier otro numero de conexiones adicionales. Es posible aprender una cosa y la contraria simultáneamente, pero su manejo exige un esfuerzo consciente que lleva siempre al cansancio mental.
El desarrollo de cualquier sistema en el tiempo es siempre un flujo, de energía, de conocimientos, de emociones. Los flujos están siempre controlados por las condiciones en sus contornos, por sus orillas. Los flujos mentales se mueven dentro de las fronteras que las sociedades imponen con sus enseñanzas entre los tres y los veintitantos años de edad. Luego el cerebro trata de responder a cualquier cuestión que se le presenta, a cualquier problema, con las ideas, métodos y estrategias asimilados dentro de esas fronteras.
Pero las fronteras, como las orillas de los ríos, cambian con la propia acción del cerebro, o del conjunto social de los cerebros.  Al actuar con lo que hemos aprendido cambiamos las reglas del juego. Pero seguimos jugando con las reglas antiguas.
Muchos jóvenes piden aprender las reglas viejas. Luego ven que con esas reglas sus conocimientos valen en el mercado nuevo lo que las de una persona que no ha recibido enseñanza.
Hoy estamos en un mundo muy distinto del mundo del siglo XX, en el que aprendimos nuestras estrategias.
Los modelos mentales que utilizamos tienen el filo romo como hachas que han golpeado la piedra en vez de la madera. Las sierras con las que queremos cortar los árboles tienen los dientes doblados.
Los modelos económicos no funcionan. Ni subidas/bajadas de impuestos, ni inyecciones de fondos, ni ….., dan el menor resultado. Las mejores mentes del siglo XX han creado modelos que son inútiles para el siglo XXI.
Llevamos 60 años de investigación en la fusión nuclear, habiéndose dedicado a ella los mejores científicos del siglo XX y habiendo dedicado a ello miles de millones de euros. Y estamos donde estábamos hace 60 años. Exactamente lo mismo pasa con los experimentos de física de altas energías. Incluso si en el LHC se descubre el bosón de Higgs, lo único que se habrá conseguido con ello es comprobar un modelo matemático que no añade nada a nuestro conocimiento del funcionamiento del mundo a escalas de influencia sobre las acciones  humanas que es lo que, finalmente, nos interesa.
Hay crisis en la física. En el maravilloso campo de la genética, con miles de millones invertidos, las células vegetales siguen capturando un 1% de la energía que reciben. En el campo de la catálisis, seguimos sin saber como hacer lo más sencillo del mundo: Romper una molécula de agua de forma eficiente y rápida.
Y lentamente, pero como una apisonadora, estamos agotando los recursos del planeta, y cambiando su clima.
Hablamos mucho de que hay que cambiar los paradigmas mentales dentro de los cuales nos movemos.  Constantemente. En congresos semanales. En los medios de comunicación.
Pero cuando buscamos algún otro paradigma, encontramos que los paradigmas ”nuevos” son los viejos habiéndoles dado la vuelta a su forro.
Hay, sin embargo paradigmas nuevos. Algunos los cuento, claro, muy por encima, en estos posts. Y, claro, son rechazados porque los que los leen se mueven dentro de las fronteras antiguas. Otros los discutimos en el Master de Clima, Energía y Riesgo Ambiental de la UAH, de donde los alumnos salen con ojos nuevos para un mundo nuevo.
Podemos salir adelante. Pero tenemos que hacer dos cosas: Reconocer que nuestros modos mentales se han quedado obsoletos, y buscar nuevas formas de pensar.
¿Lo hacemos?