viernes, 30 de marzo de 2012

Microorganismos que limpian las aguas de colorantes

Microorganismos que limpian las aguas de colorantes: Así, para el desarrollo del proyecto, se aislaron varios microorganismos de diferentes especies arbóreas del área metropolitana. Fueron más de noventa las que se evaluaron, a fin de determinar cuál era su potencial para degradar colorantes sintéticos. Se hizo una preselección y quedaron treinta. Al final, se seleccionó al LBN6 como el hongo con las enzimas más propicias y aptas para este trabajo.
“Estos residuos terminan por ser vertidos en los afluentes, pues cuando se hace el teñido de los textiles los colorantes no se fijan del todo a las telas y terminan ensuciando el agua. Son muy estables y dan mucha garantía a los tejidos. Pero cuando están en las aguas son un problema porque impiden que pase la luz, lo que afecta a los organismos acuáticos. Además, se ha encontrado que esas sustancias son carcinogénicas, mutagénicas, teratogénicas tanto para los humanos como para los animales”, explica María del Socorro Yepes Pérez, docente de la Escuela de Química de la Facultad de Ciencias.
Diferentes industrias le hacen tratamiento a las aguas que contaminan. Sin embargo, estas prefieren pagar las retribuciones económicas a que las obliga el Estado, pues les resulta más barato que hacer un trabajo de conservación.
Los microorganismos procesan estas sustancias colorantes de dos formas. La primera consiste en absorber el colorante, lo que traslada el problema a los microorganismos mismos, que tendrían que tratarse luego. La segunda es enzimática: los microorganismos producen enzimas que degradan el colorante, lo que da fin al problema, pues los compuestos producidos por la degradación tienen menos toxicidad o no son tóxicos en absoluto.
Entonces, dice Yepes: “buscamos microorganismos degradadores de lignina, uno de los componentes de las paredes de los vegetales y de los hongos, porque es muy estable y muy difícil de degradar. Estos microorganismos producen unas enzimas que degradan la lignina y, en ese proceso, generan energía. Los colorantes sintéticos tienen unas estructuras con propiedades parecidas a las de este componente natural, por lo que hay que volverlo inestable para que se pueda degradar”.
Los investigadores  evaluaron varios de los tintes que se usan en los textiles y encontraron que uno de los más usados es el Negro Remasol B. De este se ha obtenido una degradación de más del 90%. Pero, según Yepes, queda como tarea “aumentar la efectividad del extracto enzimático microbiano para actuar sobre otros colorantes tanto por separado como juntos”.

La bacteria que convierte la electricidad en fuel

La bacteria que convierte la electricidad en fuel:


No estamos hablando de emplear la electricidad como energía para mover un coche, sino de utilizar la electricidad para conseguir un combustible semejante a la gasolina. Y todo gracias al diligente trabajo de unas bacterias comilonas que asimilan el dióxido de carbono transformándolo en isobutanol. Algo así como sacar gasolina del enchufe de la pared, pero gracias a la ingeniería genética. Se acabó la posibilidad de quedarte tirado con el coche, cuando se acabe la gasolina puedes poner a funcionar las placas solares del techo para que el motor de combustión vuelva a tener “sopa” con la que funcionar.
La bacteria de marras se llama Ralstonia eutropha H16 y utiliza la electricidad para convertir dióxido de carbono en alcohol.
Los átomos de hidrogeno necesarios para ello podrían generarse a través de placas solares. Es lo que han desarrollado científicos de la UCLA (Universidad de California Los Ángeles), algo que podríamos llamar electrobioreactor. Esto abre la puerta a pilas de combustible infinitas que sustituirían las de ion-litio con que se almacena la energía de los automóviles eléctricos dado que con este nuevo sistema el automóvil produciría su propio combustible.
A efectos del experimento, en la UCLA han empleado ácido fórmico para simular la reacción eléctrica que idealmente debería producirse mediante placas solares. No obstante la aplicación probablemente más eficiente (al menos a priori) no sería la de emplearlo en pequeñas instalaciones en los propios automóviles sino en plantas de procesado en las que las bacterias convertirían los desechos en electricidad, suponiendo ello un importante paso en pos de la independencia de los derivados del petróleo, así como en el abaratamiento de los combustibles. [UCLA]

miércoles, 28 de marzo de 2012

Bioenergía con residuos vegetales

Bioenergía con residuos vegetales: Ahora, mediante un proceso de gasificación de estos residuos vegetales, se puede generar energía biosostenible, debido a un adelanto tecnológico desarrollado por investigadores de la UN en Medellín.
La transformación se logra al convertir hojas, tallos, ramas y hasta raíces en un combustible que, además de generar electricidad, permite un buen manejo ambiental de las toneladas de desechos de la floricultura. En ese sentido, el grupo de Termodinámica Aplicada y Energía Alternativa (Tayea) de la Facultad de Minas, liderado por el profesor Farid Chejne, aprovecha hasta el último trozo.
Se trata de un proceso termoquímico en el cual la energía encapsulada en un sólido —con propiedades combustibles— es liberada y se convierte en energía gaseosa. Esto se da a causa de interacciones químicas que se producen cuando el material es sometido a altas temperaturas dentro de un reactor.
“Es una oxidación, que normalmente se hace con oxígeno o vapor de agua, cuya reacción con todo el material orgánico produce dos gases muy importantes: el monóxido de carbono y el hidrógeno. Estos se pueden utilizar para producir carburantes líquidos o gasolina e incluso detergentes, amoniaco, fertilizantes y energía eléctrica”, dice Chejne.
Potencial
El oriente antioqueño tiene unos 750 predios dedicados a esta agroindustria, lo que lo convierte en el segundo productor del país, con una participación del 20% del mercado, después de la Sabana de Bogotá, que cuenta con el 70%.
En la región paisa, hay plantaciones que exportan hasta 300.000 tallos en temporada alta y que, en esa misma medida, acumulan, en un mes, hasta tres toneladas de desechos orgánicos. Estos son utilizados para abonar y fertilizar los mismos sembrados, pero a un costo económico desfavorable para los floricultores.
No obstante, el mayor problema es el nocivo impacto ambiental, pues la quema de los restos produce gases de efecto invernadero e incendios y destruye tierras, daños ambientales que son proporcionales a las cantidades de despojos que, en cultivos pequeños, se incineran o se botan en rellenos sanitarios.
Solución energética
Nicolás Alfonso Isaza, ingeniero agrónomo del cultivo comercial Hortensias Reales, explica que, desde hace dos años, se aprovechan los residuos para fertilizar los sembrados y mejorar la calidad del suelo, por recomendación de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica).
La técnica consiste en picar el material para luego usarlo como abono para el riego en los mismos plantíos. Isaza aclara que el proceso causa sobrecostos, pues implica contratar hasta dos operarios extras permanentes, contar con la maquinaria adecuada y sumar los valores por transporte.
Diego Yepes, investigador del proyecto, dice que los restos de las flores generan energía porque su biomasa tiene la particularidad de producir carbono, hidrógeno y oxígeno, a través de un tratamiento de secado que se hace en un reactor (por el momento a escala de laboratorio). Allí se mezcla con aire y vapor de agua por encima de los 850 ºC para derivar, finalmente, en gas combustible.
“Solo en el oriente de Antioquia hay 60.000 toneladas disponibles de sobrantes. Se estima que con 65 mil al año se alimentaría una planta de producción de unos 10.500 kilovatios. Una casa rural, con electrodomésticos básicos, podría demandar entre 1 y 2 kilovatios al día. Es decir, la propuesta tecnológica tendría una capacidad de generación energética para 10.500 casas por día”, asegura Yepes.
De hecho, los mismos invernaderos podrían beneficiarse. Por ejemplo, para acelerar el proceso de crecimiento, las plantas deben ser iluminadas todas las noches, lo que implica un gasto alto de energía y agua que se ve reflejado en la factura mensual. Al utilizar la gasificación se contaría con una alternativa autosostenible y mucho más económica.
De esta forma, se podría obviar la fabricación de compostaje, proceso que puede demorar hasta seis meses para ser incorporado a los cultivos. La producción de gas, en cambio, toma una hora, afirma Yepes.
“Con el abono orgánico hay un ahorro del 25% en la fertilización química y, desde el punto de vista de la planta, mayor drenaje del suelo y retención de humedad. Pero con la gasificación sería menor la mano de obra y la fertilización se podría hacer con otros componentes orgánicos”, manifiesta Nicolás Isaza.
Los primeros
Desde hace quince años, el grupo Tayea es pionero en el área de la gasificación de elementos como el carbón. Y desde hace dos años avanza en la investigación de los residuos de flores, por medio del trabajo del estudiante Diego Yepes, de la Maestría en Ingeniería de la Facultad de Minas.
En este caso, se han desarrollado dos modelos. El primero emplea un reactor de lecho fijo, al cual se le agregan trozos vegetales grandes para ser gasificados. Este es apropiado para la producción de combustible a pequeña escala. El segundo usa uno de lecho fluidizado, que es alimentado con partículas más pequeñas que flotan con el oxígeno producido por el propio proceso. Este puede ser utilizado a escala industrial.
Los investigadores ya desarrollaron una máquina piloto, que se encuentra en proceso de patente. Con ella han adelantado sus investigaciones de laboratorio usando residuos de pompones y de hortensias.
Este es un campo en auge en países en desarrollo que buscan alternativas sostenibles para generar energía y desprenderse, poco a poco, de los petroquímicos.

[Vídeo] Científicos diseñan una hoja de ruta para garantizar la seguridad alimentaria

[Vídeo] Científicos diseñan una hoja de ruta para garantizar la seguridad alimentaria:








Científicos internacionales presentaron hoy una hoja de ruta para que los líderes mundiales articulen políticas agrarias sostenibles que garanticen el acceso a los alimentos y que incluyan el impacto del cambio climático como factor de riesgo.

Vía | EFE

martes, 27 de marzo de 2012

Ráquira, entre la tradición y el aire limpio

Ráquira, entre la tradición y el aire limpio: Se trata de un proyecto de la Corporación Colombiana Internacional (CCI), apoyado por la Corporación Autónoma Regional (CAR), cuyo objetivo es el mejoramiento de la calidad de vida de los trabajadores del campo (productores agrícolas y pecuarios de diferentes municipios) y de la arcilla producida en Ráquira.
Las buenas prácticas ambientales y el fomento de una producción más limpia (PML) son los logros obtenidos a través de su implementación.  El resultado es la toma de conciencia por parte de los productores y artesanos de la región, así como su certificación con el sello verde, una garantía de que están cuidando el medio ambiente.
Son dos tareas diferentes adelantadas al mismo tiempo que generan resultados muy interesantes. La primera de ellas se desarrolla en Ráquira (Boyacá), la región más contaminada del país, donde hasta hace poco costaba mucho trabajo respirar. Allí fueron capacitados 28 productores, a través de una estrategia modelo que ha evidenciado los impactos sociales, legales, económicos y, por supuesto, ambientales, que esta actividad artesanal trae consigo.
En efecto, las consecuencias ambientales causadas por esta actividad repercuten directamente sobre su propio hábitat (aire y agua), y se hacen patentes en enfermedades digestivas y respiratorias de conocimiento público y comprobadas por las autoridades de salud del municipio.
No podría ser de otra manera, pues según estudios hechos por el grupo de investigación del proyecto, de los 300 hornos existentes solo el 15% usan gas (menos contaminante), mientras que los demás usan carbón.
El ejercicio fue coordinado por Natalia Vásquez, ingeniera agrónoma de la UN, en compañía de Diego Ruiz, ingeniero ambiental de la Universidad Distrital. Ambos se valieron de esta iniciativa para desarrollar competencias, procesos de autogestión y un mejor estilo de vida para estos artesanos.
En palabras de Ruiz, se trata de “un problema de disponibilidad técnica, pero sobre todo cultural, concebido como un negocio formal y poco productivo”.
El ingeniero hace mucho hincapié en que los artesanos que cocinan con gas venden lo mismo que los tradicionales, que lo hacen con carbón. Sin embargo, cree que se puede pagar un poco más por una producción más limpia que sea reconocida, porque el mínimo estándar ambiental es tener una estufa de gas.
Esta iniciativa, agrega Ruiz, busca que los artesanos vayan adquiriendo un  mejor desempeño en sus competencias. Para eso, los miembros del equipo están dispuestos a prestar toda la ayuda técnica, asesorías en estudios de mercadeo y, además, profesionalizar la cultura del negocio.
La formación comprende asignaturas en competitividad empresarial, seguridad industrial y desarrollo de la actividad productiva, cuyos ejes están basados en hacerle el menor daño posible al medioambiente. Sin duda, estos se convierten en los primeros esfuerzos en busca de un mejor estilo de vida para estos trabajadores de la tierra y de la arcilla.
En Cundinamarca
El proceso con los productores agrícolas y pecuarios ha sido similar: se evalúan las buenas prácticas agrícolas (normativa del ICA) y, en el caso de los lecheros, las ganaderas. Pero también, las ambientales, a saber: permiso de uso de agua, conocimiento del POT (Plan de Ordenamiento Territorial), adecuada utilización del suelo de manejo de basuras y de quemas y la correcta disposición de los empaques de los elementos veterinarios.
El 90% de los productores están ubicados en las poblaciones de Guatavita, La Calera, Funza, Madrid, Subachoque, Tenjo, Granada y Facatativá y se encuentran en nivel básico. “El balance es positivo, porque el fin último es generar conciencia empresarial y de producción limpia”, explica Vásquez. Y añade: “se puede implementar tecnología y hacer producción limpia y rentable”.
La ingeniera Vásquez asegura que uno de los estímulos para que se unan a esas buenas prácticas es que el mercado está demandando productos elaborados con administración racional de los recursos.
Pero, además, según dice, se trata de hacer un llamado a los consumidores para indagar por el origen del producto: si fue o no producido de manera ambiental, social y económicamente responsable.
La producción más limpia (PML)
Esta tiene que ver con la aplicación continua de una estrategia integrada y preventiva cuyo fin es incrementar la eficiencia de todos los procesos productivos y reducir los efectos negativos sobre los seres humanos y el medio ambiente. La producción más limpia lleva al ahorro de costos y habilita a las organizaciones y a las empresas para alcanzar sus metas económicas mientras mejoran el ambiente.

domingo, 25 de marzo de 2012

Una cascada subterránea de 45 metros de altura (en 101 Viajes increíbles)

Una cascada subterránea de 45 metros de altura (en 101 Viajes increíbles):
Se llama Ruby Falls, y está dentro de un complejo de cavernas (Lookout Mountain) cerca de Rock City, en Tennessee, Estados Unidos.
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Fue descubierta al querer construir un paseo turístico en el interior del complejo de las cuevas cercanas (en la excavación para construir un ascensor, se descubre un orificio por el que no pasaba una persona, que conectaba con el sonido de la cascada bajo tierra) . El resto fue explorar, y mejorar las instalaciones para poder ver la cascada Ruby tal como se ve hoy. (Seguir leyendo el resto de la entrada en 101 Viajes Increíbles)
Imagen Natalie Lucier

martes, 20 de marzo de 2012

¿Batería térmica de grafeno?

¿Batería térmica de grafeno?:
Dicen haber conseguido una batería que funciona ininterrumpidamente a partir de sólo el calor ambiental.
Foto
El grafeno y sus derivados son ahora el material de moda en investigación. Aunque está por ver si esto se traducirá pronto en dispositivos comerciales, continuamente se anuncian nuevos logros en microelectrónica, baterías, supercondensadores y otros. Ahora investigadores de la Universidad Politecnica de Hong Kong dicen haber creado una batería basada en grafeno que se alimenta de la energía térmica de los iones en una disolución y que produce electricidad ininterrumpidamente.

El descubrimiento está pendiente de ser confirmado, pero si se confirmara sería estupendo. No es difícil imaginar dispositivos implantados (como marcapasos) con este tipo de sistema y alimentados por el calor del cuerpo humano. Sería una fuente absolutamente renovable de energía para dispositivos móviles.

Los iones en una disolución se mueven a cientos de metros por segundo a temperatura ambiente y presión normal. La energía térmica de estos iones puede alcanzar varios kilojulios por kilo y grado de temperatura. Sin embargo, hasta ahora se había hecho poco para recuperar parte de esa energía.

Zihan Xu y sus colaboradores han construido una batería basada en una lámina de grafeno a la que han pegado un electrodo de oro y otro de plata. En sus experimentos introdujeron seis de estos dispositivos conectados en serie en una disolución de cloruro de cobre y se generaba una corriente eléctrica de 2V. La corriente producida era suficiente como para alimentar un LED comercial.

En este caso se supone que no hay conversión de energía química en electricidad como en las baterías convencionales y además funciona continuamente siempre y cuando haya energía térmica en el sistema que se pueda tomar del entorno. Digamos que siempre y cuando haya una fuente de calor la batería nunca se agota.

Según los investigadores la batería funciona de manera similar a como lo hace una célula solar. Los iones de cobre colisionan (a 300 m/s a temperatura ambiente) contra la lámina de grafeno y transfieren energía cinética a la misma. Estas colisiones son suficientes como para desplazar cargar (electrones) de la red cristalina del grafeno. Los electrones o bien se combinan con los iones de cobre o viajan a través del grafeno hasta los electrodos que pueden formar un circuito cerrado que en el exterior alimente un LED, por ejemplo.

Estos investigadores afirman que la batería en cuestión ha estado 20 días funcionando ininterrumpidamente a partir de sólo el calor ambiental.

La ventaja del grafeno es que en él los electrones se mueven muy rápido y se comportan como si fueran partículas relativistas sin masa. Se mueven mucho más rápido que a través de la disolución. Así que los electrones “prefieren” viajar por el circuito formado por el grafeno que por la disolución. De este modo se produciría el voltaje, según los autores.

El voltaje se puede incrementar mediante el calentamiento de la disolución y aumentando la velocidad de los iones de cobre con ultrasonidos. En ambos casos sube la energía cinética de los iones. Los investigadores realizaron experimentos con otras sales como las de sodio, potasio, cobalto y níquel, pero con éxito un poco inferior (menor voltaje obtenido).

Otros grupos habían conseguido generar electricidad haciendo pasar agua a través del grafeno, así que la idea quizás no sea del todo descabellada.

Aunque todavía no está claro si este sistema tiene el rendimiento suficiente como para que tenga usos prácticos.

¿Se imagina el lector que fuese rentable y todos tuviéramos en casa una gran pila de este tipo? ¿Demasiado bonito para ser verdad?

El peor escenario es que la energía producida se dé porque haya algún tipo de reacción química en el dispositivo (dos metales distintos en una disolución suena demasiado familiar). Si fuese así la idea seria totalmente inútil. Aunque Zihan dice haber descartado esta posibilidad, habrá que esperar la confirmación por parte de otros laboratorios.
Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=3777
Fuentes y referencias:

Noticia en PhyscisWorld.

Artículo en ArXiv.

Ilustración: Zihan Xu

Predicen comportamiento de aguas contaminadas

Predicen comportamiento de aguas contaminadas: Uno de los mayores problemas de estos ecosistemas son las aguas residuales —que, luego de su vertimiento, saturan las plantas acuáticas— y los cuerpos contaminantes, que afectan su calidad y su aptitud para otros usos, como la industria y hasta la recreación.
La herramienta permite medir la máxima degradación de acuíferos o de eutrofización, para tomar acciones de gestión, control, recuperación y prevención. Ramiro Marbello Pérez, docente de la Facultad de Minas, explicó que el desarrollo matemático consiste en “medir parámetros de calidad de agua a escala de laboratorio, con muestras y análisis que permiten simular aspectos como materia orgánica y especies vegetales”.
El docente Marbello indicó que esas características proliferan cuando los cuerpos fluviales reciben nutrientes (como materia orgánica e inorgánica, dióxido de carbono acuoso, fósforo inorgánico, nitrógeno orgánico, entre otros) que ocasionan el nacimiento de plantas como el fitoplancton, que crea una alta turbiedad en el agua y evita la penetración de rayos solares en su superficie.
En ese sentido, la disminución de luz natural reduce el oxígeno disuelto en el agua, y pone en peligro la vida de peces y otros seres vivos.
Según destacó Marbello, el impacto del proyecto se debe a que “muchos de los lagos, embalses y humedales del país están en estado deplorable, y el problema es ocasionado por descargas de aguas residuales provenientes de corrientes  jabonosas y de residuos de sustancias que se le agregan a los cultivos (como fertilizantes, pesticidas e insecticidas), que van a parar a estos lugares”.
Además de la contaminación que se puede detectar en los ecosistemas, la herramienta puede detectar residuos sólidos de plantas que entorpecen los procesos de generación de hidroelectricidad, ya que el agua contaminada es captada por los embalses y afecta las turbinas que generan la energía.
La investigación demuestra que, además de embalses y lagos, la propuesta se podría implementar para hacer simulaciones y medir la calidad de las aguas de ríos, quebradas y otros afluentes que también son receptores constantes de contaminantes.
La propuesta del investigador Ramiro Marbello y del docente Francisco Mauricio Toro se viene aplicando desde el año pasado, en un proyecto que las Empresas Públicas de Medellín está desarrollando, junto con la UN y con la Universidad de Antioquia, sobre la evaluación de la calidad de las aguas de los embalses Porce II, La Fe y Río Grande.

jueves, 15 de marzo de 2012

Exergética, estrategia para mitigar impactos ambientales

Exergética, estrategia para mitigar impactos ambientales: El profesor de Oliveira, catalogado por muchos investigadores como uno de los cinco científicos con mayor conocimiento sobre el tema de la exergía, ofrecerá dos conferencias a la comunidad universitaria.
El tema de la primera conferencia, según el profesor Carlos Humberto Mora, “hace referencia a la eficiencia, costos y sostenibilidad de la exergía, como parámetro integrador de análisis; y el de la segunda, al análisis de la exergética e impacto ambiental, tema que se está usando en el mundo para la mitigación de los impactos ambientales de las empresas”.
Según el profesor Mora, la exergía es una propiedad termodinámica que determina el potencial de trabajo útil de una cantidad de energía particular, que se logra por la interacción espontánea entre un sistema y su entorno, en otras palabras: “es la porción de la energía que puede ser transformada en trabajo mecánico”.
El profesor De Oliveira, doctor en Ingeniería de Procesos de la Universidad de São Paulo, en Brasil, afirma que, mediante la primera y segunda ley de la termodinámica, se puede medir la calidad y cantidad de energía transformada en los procesos de la industria —petrolera, aeronáutica, azucarera— y evaluar sus impactos ambientales.
“Con la primera ley podemos cuantificar las unidades energéticas involucradas en los procesos industriales y con la segunda podemos hacer una medición cualitativa que, de alguna forma, nos sirva para la mitigación o reducción de los impactos ambientales”, afirma el profesor Silvio.
Aplicando estas dos leyes, se podría minimizar la sobreutilización de los recursos naturales y la emisión de grandes cantidades de gases contaminantes.
“En todos los procesos industriales siempre va a haber un impacto en el medio ambiente, derivado de los procesos de transformación de energía extraída del medio en productos y, como resultado adicional, en una cantidad importante de residuos contaminantes”, explica el brasilero.
Sin embargo, el profesor Mora sostiene que en la reutilización de dichos residuos de las industrias está la clave para la mitigación de los impactos ambientales.
“Hay varios proyectos. Uno de ellos lo explicará el profesor De Oliveira: usando la exergética, en una planta de aguas residuales del Valle del Cauca se está aprovechando la materia orgánica a través de un proceso primario químicamente avanzado que reutiliza dichos residuos”, dice Mora.
El experto brasileño, que fue invitado por la Facultad de Ingeniería y Administración, gracias a un convenio de movilidad internacional, ofrecerá la primer conferencia hoy, desde las 2:00 p. m., en el Auditorio 1020 y la segunda, mañana, desde las 8:00 a. m., en el Auditorio Gary Mintz.
Los interesados en obtener mayor información pueden comunicarse al PBX (2) 286 88 88 exts. 35715 y 34411 o escribir al correo electrónico chmorab@unal.edu.co.

martes, 6 de marzo de 2012

Minería en Santurbán, problema de salud pública

Minería en Santurbán, problema de salud pública: Así lo aseguró Orlando Rangel, biólogo y profesor del Instituto de Ciencias Naturales (ICN) de la UN, al resaltar la importancia de Santurbán desde el punto de vista hídrico: el acueducto de Bucaramanga y municipios vecinos se surten de las aguas que bajan del páramo.
El profesor del ICN mencionó que, en los registros históricos de las aguas que consume la gente en Bucaramanga, hay periodos en que la cantidad de cianuro y de mercurio aparecen por encima de los límites permisibles para el consumo humano. “La zona siempre ha tenido minería rústica. ¿Cuándo se va a presentar el problema? No se sabe. Pero con la explotación a gran escala se alcanzaría un límite de acumulación de químicos en las aguas que significará un problema de salud pública cuyas afecciones le van a costar mucho dinero al país”, afirmó el experto.
Añadió que la definición de páramo es una sola y que la explotación en Santurbán afecta directamente al bioma paramuno. “Ahí hay un conflicto que no entienden nuestros gobernantes cuando toleran y aceptan que se dé esta explotación. No hay que buscar una definición de páramo porque ya existe: hay estudios y mapas que respaldan la tesis de que, donde está el interés minero en Santurbán, es legítimo páramo. No se admite discusión”, manifestó Rangel.
El profesor agregó que los páramos constituyen la zona con mejor economía hídrica de todo el sistema cordillerano: los páramos en Colombia abastecen de agua al 70% de la población humana que se asienta en los Andes. “En el páramo de Santurbán, como en todos los páramos, la economía hídrica es muy eficiente. Lo que se produce es utilizado muy poco por los organismos de la alta montaña, se ahorra la mayor parte y se transfiere a las partes bajas del sistema orográfico, explicó.
En la mayoría de los páramos, como Santurbán, añadió Rangel, hay una compleja red hidrográfica que incluye lagunas y quebradas de diferentes tamaños. “Las empresas mineras que quieran explotar el páramo tienen que hacer una reserva de este recurso porque el consumo que van a necesitar es fuerte. Esas compañías van a tener que intervenir el flujo normal de agua, construir zonas de depósito y usar parte del líquido. El agua que sobra del sitio se va a utilizar abajo, pero si no se almacena no se puede emplear y ¿de dónde se va a obtener el recurso hídrico si no de ahí?”, cuestiona el experto.
Otro inconveniente por la expedición de títulos mineros para las compañías que llegarían es la sismicidad. “Bucaramanga, para infortunio de todos, es uno de los sitios más sísmicos del mundo. La minería y las técnicas que van a tener son transformadoras. ¿Dónde van a depositar los montones de tierras socavadas? ¿Han hecho evaluación sísmica? Seguro que no”, expresó.
Efectos sobre la biodiversidad
Además de la riqueza hídrica, los páramos representan valores altos de riqueza en biodiversidad del país. “La biota paramuna de Colombia es rica y variada. En flora, comparativamente, representa el 12% del total de especies del país (26.500 especies) y el 29% de la región cordillerana o andina (11.000 especies). Además, es la región natural con mayor concentración de especies endémicas. En fauna los grupos mejor representados son los mamíferos (14% del total de Colombia) y las aves (8%)”, anotó Rangel.
Los bosques achaparrados, los pastizales y pajonales son las comunidades vegetales más representativas de Santurbán. Sobresalen las siguientes especies: Escallonia myrtilloides, Heterophylla (mortiño, cerote), Polylepis quadrijuga, Hypericum laricifolium (chite) y Ageratina tinifolia, Calamagrostis effusa (paja de páramo) y Chusquea tessellata (chusque o bambú paramuno).
“El páramo, a pesar de que tiene una alta capacidad de recuperación, necesita para lograrlo, al igual que todos los sistemas naturales, que el factor que los afecta cese un momento. Estas explotaciones de minerales no van a parar en varios años y el impacto va a ser muy fuerte”, resaltó el experto.
En algunos casos, agregó, hay que tener cuidado, porque es en los páramos en donde se presenta la mayor diversidad de hábitats en el gradiente montañoso: hay una alta concentración de riqueza y hay una excelente capacidad de recuperación.

[Vídeo] 4 de las 5 millones de ha que se deforestan al año están en Latinoamerica

[Vídeo] 4 de las 5 millones de ha que se deforestan al año están en Latinoamerica:










Cuatro de las cinco millones de hectáreas que se deforestan anualmente se encuentran en Latinoamérica, señaló hoy un responsable de la FAO en la apertura de la XXVII Comisión Forestal para América Latina y el Caribe, y sugirió que la región debe aprovechar su crecimiento económico para revertir esa tendencia.



Vía | EFE

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