miércoles, 28 de octubre de 2009

Entrevista a CARLOS HERRERA, Gerente de Asuntos Ambientales de la ANDI (23 Mayo 2009)

andino

Las actividades del departamento de asuntos ambientales de ANDI se convierten en un referente obligado para todo el sector ambiental.

Entrevista al Gerente de Asuntos Ambientales de la ANDI

La actividades del departamento de asuntos ambiental de ANDI se convierten en un referente obligado para todo el sector ambiental empresarial, en especial para y responsables de su gestión en el sector productivo, bajo esta premisa, revista Ecoconsulta quiso contar en su primera edición, con las opiniones, de su gerente, conocer el enfoque de trabajo y perspectivas de la gestión ambiental empresarial en el 2009.


El primer tema es conocer un poco sobre la responsabilidad extendida en el productor y alrededor de eso, ¿Qué tan cerca o lejos estamos de la implementación de la industria colombiana de este concepto?

R/ El tema de la responsabilidad extendida de productores es un concepto internacional que apenas está iniciando su aterrizaje en Colombia, es un concepto que hace que el productor o importador asuma la responsabilidad de los residuos cuando termina su vida útil. Hoy en día esos residuos son generalmente manejados por los municipios, lo que se busca es que el productor y el consumidor asuman parte de la responsabilidad ¿por qué? porque si no sería toda la sociedad la que la paga, entonces si yo compro un celular se esperaría que tanto el productor como el consumidor asuman el manejo ambiental de esto.

En Colombia es interesante en que una Ley del año 98, es la primera en reconocer el concepto en materia de residuos peligrosos, Colombia entra al tema de responsabilidad extendida por el área más complicada que es la de residuos peligrosos, generalmente Europa ha entrado por el tema de residuos convencionales como envases y empaques.

El concepto entonces en Colombia gana fuerza con la expedición del Decreto 47 41 de 2005 de residuos peligrosos, donde se establecen por primera vez obligaciones post-consumo. A partir de ese momento, que realmente es diciembre de 2005, hay un verdadero despegue del trabajo en el sector productivo, hoy en día se encuentran: iniciativa particular obligatoria que es la de agroquímicos, envase de agroquímicos, están en construcción las normas de baterías, plomo ácido y medicamentos vencidos, pero complementariamente hay un despegue de cantidades de temas, porque hay esfuerzos en aceites usados, esfuerzos en celulares, se está consolidando también un tema de bombillos y electrónicos, realmente el tema ha entrado con todo. Realmente el concepto como tal de responsabilidad extendida no aparece en las normas pero hay una Ley, que se llama la Ley de Basura Cero, que ha sido aprobada por el Senado, que está ahora en Cámara, que este año 2008 no saldrá pero en el 2009 posiblemente sí, que trae el concepto ya, recogiendo la expectativa internacional, es un tema de amplio futuro, un tema novedoso que trae retos para la industria obviamente de costos, al final de la vida útil pero también de oportunidades de mejorar sus productos.

¿Qué factores en la actualidad limitarían su desarrollo o lo finalizarían?

R/ Bueno, necesitamos un marco legal claro que defina cual es la responsabilidad del productor, necesitamos también que esa sea una responsabilidad compartida con los actores de la cadena, productores, distribuidores, consumidores.


¿Sobre todo en ese tema de incluir a los consumidores, hoy qué tan sensible está a productos que ofrezcan un buen desempeño ambiental o que sean amigables con el medio ambiente?

R/ Bueno, las encuestas que se han elaborado, hay dos muy importantes: hay una del Banco Mundial, otra reciente, de otra revista de tema ambiental que la hizo la Universidad Nacional, muestran una predisposición altísima de los consumidores para con el tema ambiental, sin embargo el tema del precio cuenta mucho, hay una gran disposición para tomar medidas pero cuando a la gente ve que le vale ya lo piensa dos veces

No obstante en la medida que se logre mejorar la calidad de los productos sin aumentar su precio es muy seguro que los consumidores están dispuestos a apoyar. Un dato muy importante es que los consumidores estaban dispuestos a apoyar todo el tema del reciclaje, eso parece como una constante en la mayoría de las ciudades del país, por ahora el reciclaje está muy enfocado en que la gente piense en vidrio, en plástico, en papel, lo tradicional; pero evidentemente hay muchas oportunidades con otras materias primas, entonces creemos que hay una gran madurez.


Respecto al convenio con de bombillas que se está consolidando o que se consolidó y se socializó en el Congreso de respel en Noviembre del 2008 ¿qué papel está jugando la ANDI y el departamento?

R/ Bueno, muchas de las empresas de la ANDI están incluidas en ellas otras no, pero lo importante es que hay una tendencia de muchos sectores a asumir responsabilidades con sus productos al final de su vida útil.

El grupo de aparatos eléctricos realmente de bombillas o de luminarias que tienen mercurio o tienen plomo, reconocieron que había un problema ambiental, se han comprometido a trabajar colectivamente a montar un piloto, que son temas nuevos en Colombia, para empezar la recolección de estos productos; estamos seguros que en un futuro el consumidor tendrá opciones para que cuando compre seguramente su luminaria tenga acceso a un sistema de recogida, entonces el papel en este momento que tenemos es solamente consolidar este grupo buscar las mejores alternativas obviamente a todos nos interesa a ser más costo efectiva, adicionalmente que tenga mayor cubrimiento posible de la población, entonces estamos en el proceso de inicio, pero hay muchas más iniciativas que están en camino.

Pasemos al tema de los departamentos de Gestión Ambiental, aunque es muy corto el tiempo para hacer una evaluación sobre su impacto, cómo se están moviendo las empresas frente al decreto 1299 de 2008 que exige que se implementen departamentos ambientales?

R/ Nuestra experiencia en ANDI es que la mayoría de empresas ya contaban con una sección de su empresa dedicada a los temas ambientales o sea que el decreto no ha sido un decreto impactante para las empresas de la asociación que llevan décadas, por decirlo así, trabajando en temas ambientales, ha sido importante en el tema de formalización de esos departamentos, muchos de los grupos eran un poco informales, estaban fueran de la estructura; hoy en día gracias a la norma se han formalizado.

Donde vemos los mayores retos es en otros sectores, digamos que todavía no han sido cobijados, sectores como: Comercio, Servicios, Sectores Agropecuarios, donde hay necesidades también de contar con el departamento.


¿Porque los tomadores de decisión al interior de las empresas aun no han visto esas oportunidades que aparentemente ofrecen los mercados y aparentemente ofrece la legislación colombiana frente a la gestión ambiental?

R/ Bueno, yo creo que parte de la dificultad que se tiene en las empresas digamos que no tienen la tradición de la gestión ambiental, es que no han medido los costos de lo que está valiendo la gestión ambiental, entonces no tienen, muchas veces, unos datos muy claros de cuanto consumen de agua, de energía, cuanto le valen los residuos peligrosos, que riesgos están corriendo por no cumplir y que exigencia van a hacer sus proveedores y compradores, entonces en la medida que no hay una clara precisión de cuanto le está valiendo no ven las oportunidades que tienen.


¿Dónde está la cooperación internacional, actualmente?

R/la cooperación ha sido exitosa en algunos temas como Ozono, porque hay un propósito global de proteger la capa de Ozono y hubo dinero, pero para una empresa promedio es poca la plata realmente que se puede conseguir.

Se puede conseguir de pronto alguna asesoría en temas de conceptualización, en temas de diseño, pero en temas de la inversión no, porque los grandes cooperantes como los países ricos, tienen la filosofía que el tema ambiental no debe ser subsidiado si no que debe ser parte de los costos integrales de las empresas.

Hay cooperación en algunos temas, por ejemplo, asociados con grupos sociales, de reforestación, de temas verdes, que me parece muy importante, pero para el tema empresarial no encuentra mucha cooperación.

A final de Diciembre de 2008, se discutía en la conferencia preliminar de cambio climático, qué tipo de recursos van a dar los países desarrollados que causaron problemas de cambio climático y no hay ningún consenso ni propuestas concretas que avancen.

Igualmente en temas como sustancias químicas, es un tema de altísimo nivel de exigencia, crecen las obligaciones internacionales y no hay programas de acompañamiento por ejemplo en temas de dioxina y furanos que le den a las empresas opciones de fondos libres. Entonces, realmente, no se puede contar mucho, a nivel empresarial con recursos de cooperación y menos ahora que llega una crisis, donde todos estos recursos, que ya son escasos.


¿La ANDI en este sentido tiene algún programa o una alianza con alguna institución?

R/ No, nosotros trabajamos mucho tiempo con el tema de Naciones Unidas en Ozono, fue útil en su momento pero ya la reconversión grande se hizo para reconvertir las empresas porque era un acto de justicia, alguien dijo bueno, le vendimos una tecnología a los países desarrollados ahora estamos dañando la capa de ozono entonces ahora reconviértanse y en ese momento hubo dinero, más de 15 millones de dólares que se invirtieron pero hoy en día ya no hay fondos, son muy difíciles de conseguir y muchos vienen muy amarrados en el sentido que te dicen: “te doy la plata pero siempre y cuando al final contrates a mi empresa”. Hay algunos recursos en cuanto al tema de cambio climático en cuanto a la elaboración de proyectos o a la generación de los bonos, los certificados, pero, obviamente, eso también refleja un negocio para que los está o sea, hay oportunidades de cooperación pero son negocios, entonces es como otro negocio, entonces no lo llamaría cooperación, es una oportunidad de beneficios.


¿Qué nos está faltando, en que tema estamos?

R/ Yo creo que necesitamos entrar a instrumentos mucho más modernos de gestión, por ejemplo, nosotros apoyamos plenamente la mejora de los sistemas de información, esto toca manejarlo con metas, con datos, con cifras el tema ambiental se maneja mucho con buenos propósitos, buenas ideas, originales propuestas, pero, el tema ambiental, como cualquier otro tema importante, necesita cifras de base para ver si estamos avanzando o no.

Otro tema que nos está haciendo mucho daño es el tema de la informalidad, entonces entre más exigencias salen, los formales a veces se decepcionan porque dicen “yo soy una empresa formal, digamos, pequeña, hago el esfuerzo de cumplir, el vecino no lo hace y gana competitividad y me deja al borde de salir del mercado”, entonces se necesitan estrategias para combatir la informalidad.

Bueno, hay muchos temas, el tema de la implementación de normas es otro detalle importante, Colombia saca muchas Leyes, muchas Normas, a diferencia de países como Estados Unidos que tiene toda una estrategia de implementación de normas.

En ANDI hemos apoyado y reconocimos el gran trabajo del Gobierno, por ejemplo, en el tema de los laboratorios, pero hoy al finalizar 2008, no hay un solo laboratorio autorizado para medir el tema de aire, a penas, aparece el primer laboratorio para residuos peligrosos.

En aguas hay un gran desarrollo, pero difícilmente, no hay uno o dos laboratorios que puedan medir todos los parámetros del Decreto 1594 del 84. ¿Con qué datos estamos trabajando?, ese es uno de los grandes límites.


Extractado de: http://ecoconsulta.com.co/entrevista-a-carlos-herrera-gerente-asuntos-ambientales-andi


El compromiso ambiental de la micro y pequeña empresa industrial Colombiana, a partir de la sentencia C-486/09 (18/09/2009)

Al declarar inexequible la expresión “Todas” contenida en el artículo 8º de la Ley 1124 de 2007 y declarar exequible el resto de la disposición, la corte constitucional sentencia que la obligatoriedad de crear un departamento de gestión ambiental (DGA) no se aplica a las micro y pequeñas empresas a nivel industrial, se traducirá esto en un limitado desempeño ambiental para el sector?

Desde la perspectiva la Corte Constitucional, dicha intervención debe obedecer a criterios de razonabilidad y proporcionalidad, que en el caso de las micro y pequeñas empresas, con una capacidad adquisitiva restringida, el cumplimiento de tal obligación puede generar su quiebra.

En este sentido afirma la Corte, que la conformación de departamentos de gestión ambiental generaría una carga desproporcionada a ciertas empresas, particularmente a las pequeñas empresas y microempresas que, por una parte, produciría la vulneración del derecho a la libre empresa y por otra, impediría la realización de los objetivos trazados en la Ley 590 de 2000, modificada por la Ley 905 de 2004, expedida para promover el desarrollo de las micro, pequeñas y medianas empresas, teniendo en cuenta que la estructura empresarial colombiana está conformada principalmente por ese tipo de empresas, siendo una de las principales las fuentes de empleo.

Sin embargo, advirtió que el hecho de que las empresas no cuenten con tal departamento no implica en manera alguna una desprotección del medio ambiente, ni el incumplimiento de la normatividad ambiental , sobre este hecho en particular vale la pena hacer una reflexión sobre la responsabilidad social empresarial en materia ambiental de las micro y pequeñas empresas.

En tal sentido, a nuestro juicio la gestión ambiental empresarial ya sea ejecutada desde un departamento de gestión ambiental o no, tiene como principal objeto realizar planeación ambiental dentro de la organización y esto se contradice con la visión actual generalizada de consideran que la principal función de los DGA radica en asegurar el cumplimiento de la normatividad ambiental la cual es asociada con incremento de costos por monitoreo, medición de estándares y demás soluciones después del tubo.

En consecuencia, bajo este modalidad de gerencia empresarial, la adopción de esquemas de gestión como la producción más limpia y análisis del ciclo de vida, la responsabilidad extendida al productor, el enfoque de la cuna a la cuna, la contabilidad ambiental, la norma NTC-ISO 14001 y la responsabilidad social corporativa, no se entenderán como alternativas estratégicas para crear ventajas competitivas que contribuyan a consolidar este sector que hoy tiene el reto de enfrentarse a la globalización.

martes, 27 de octubre de 2009

CRUZADA POR NUESTROS PÁRAMOS

Fotografía: Mina de carbón en páramo de Guargua en el municipio de Tausa, Cundinamarca. Archivo particular.
Por: Javier E. Herrera

Colombia y Ecuador tienen la mayor cantidad de hectáreas de estos ecosistemas, amenazado por muchos factores, entre otros, la minería. Acueductos de grandes ciudades como Bogotá dependen de los páramos. Como todos los ecosistemas, los páramos son vitales para el sostenimiento del medio ambiente. Están ubicados entre los 3.000 y 4.700 metros sobre el nivel del mar y cubren una extensa parte de la región: desde la cordillera de Mérida, Venezuela, hasta el norte de Perú y otros complejos en Costa Rica, Ecuador y Colombia. También los hay en Etiopía, Uganda, Kenia, Tanzania y Nueva Guinea.

Aunque aún no se conocen cifras sobre el impacto del cambio climático sobre la capacidad de generación hídrica de los páramos, Wouter Buytaert, hidrólogo y profesor del Imperial College of London, en Inglaterra, opina que vamos a perder un 50 por ciento de los páramos y que estos serán reemplazados por otros ecosistemas que ahora se encuentran en cotas inferiores. Un avance en la protección de estos ecosistemas dentro de Colombia, fue la reiteración del ministro de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, sobre la exclusión de los páramos como áreas de explotación minera (Código Minero - versión corregida).


¿Cuáles son los efectos del cambio climático sobre los páramos?

El aumento de la temperatura aumenta la aptitud agrícola y pecuaria de los suelos, lo que va a afectar la función reguladora de CO2 del páramo. Se reduce su potencial regulador del recurso hídrico, es decir su función de "esponja" (los páramos almacenan carbono atmosférico que ayuda a controlar el calentamiento global). Además, el páramo sufrirá más sequías en épocas secas y no podrá almacenar tanta agua en época húmeda. Ello implica una mayor incertidumbre para los usuarios del agua que allí se genera y se regula.


Un indicador de lo anterior es el hecho de que hace 20 años los cultivos de papa en los páramos de Colombia llegaban a los 3.600, 3.800 m.s.n.m.; y ahora ya están llegando a los 4.000 metros. Como consecuencia, se destruyó mucho páramo y eso tiene un efecto directo sobre la cantidad de agua.

Todos los páramos son vulnerables a los cambios, ya sean generados por la actividad humana local o por los cambios globales (calentamiento global); los más húmedos, como los de la cordillera oriental, peligran frente al cambio climático, en tanto que los páramos más secos, como los de Boyacá y Villa de Leyva, son más vulnerables a las actividades humanas como la ganadería y la quema no regularizada y porque son más fáciles de colonizar.



¿Cómo afecta la minería a estos ecosistemas?

Las actividades mineras son las que generan mayores ingresos y puestos de trabajo en temporadas de bonanza. Pero hay que preguntarse qué tan sustentable es eso y la sociedad colombiana debe cuestionar qué tan rentable es tener una actividad económicamente fuerte en un área tan importante como el páramo. Al menos tenemos el aliciente de que la nueva versión del Código Minero, revisada y recientemente aprobada por el Gobierno, excluye las zonas de páramo para explotación minera. Sin embargo, en muchas regiones del país el daño ya está hecho.

La sociedad civil, nosotros como Estado que somos, debemos propender para que se imponga el sentido común por el bien común, estableciendo e implementando el siguiente hecho: el balance económico a largo plazo siempre está a favor del páramo y no a favor de la minería o de la agricultura tradicional (insustentable). En cuanto a la minería, si bien hay empresas que están minimizando su impacto con programas de responsabilidad social, definitivamente la minería sustentable en estos frágiles ecosistemas no existe. El debate del desarrollo económico no es viable en una sociedad que depende de sus páramos como fuente hídrica. La minería, que puede tener un efecto positivo durante 10, 15 o 50 años no compensa la importancia del agua para los próximos miles de años.

Por su parte, el conflicto entre la conservación del ecosistema o su uso para la producción agrícola, tiene otros componentes más complejos, dado que lidian la seguridad alimentaria en un país con población creciente y cada vez más tierras dedicadas a la producción de biocombustibles, en tanto que el páramo ofrece la posibilidad de producir con menores costos de producción, ya que hay una menor presión por parte de plagas y enfermedades sobre los cultivos; mientras que el calentamiento global favorece el ascenso de dichas plagas a cada vez mayor altitud.


Busquemos alternativas de solución que ataquen las causas directas... ojo con los gobernantes que elegimos.

No solo está en juego la preservación del paisaje, los frailejones, los humedales, cóndores, osos de anteojos y palmas de cera... sino nuestra propia preservación y la de nuestra progenie.


Información de base: Congreso Nacional de Páramos y Artículo de REBECA GALINDO, publicado en el diario El Tiempo - Colombia.


Javier Eduardo Herrera B.
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